LA FORMACIÓN CONTINUA

LA FORMACIÓN CONTINUA 

FORMACION CONTINUAEl pasado 24 de febrero de este año, la Dirección General de Empleo, publicó la Resolución para el registro del Convenio Colectivo Estatal del Sector Laboral de Restauración Colectiva, en el cual se dispone que las empresas “están obligadas a garantizar que directa o indirectamente se impartan cursos de formación de interés para el desempeño profesional” de los trabajadores que laboran en este sector, es decir, una formación continua del mismo.

Como se ha difundido en medios de comunicación nacionales, las empresas interesadas en incrementar sus niveles de competitividad en un mercado cada vez más estrecho y “rebosante de incertidumbre” conciben la formación de sus empleados como la fórmula para incrementar sus niveles de productividad; por lo que las actividades destinadas a la formación continua, se incrementan en casi un 50 por ciento cada año, en el sector privado español.

Esto indica que la formación de los trabajadores se está tomando muy en serio, en España, sobre todo en el sector de la Restauración Colectiva, como se evidencia en lo dispuesto en el artículo 50 del mencionado convenio, el cual dispone que “todos los trabajadores y trabajadoras, con especial atención a aquellos que trabajan con colectivos de riesgo, deberán recibir formación permanente”.

OBJETIVOS DE LA FORMACION PROFESIONAL EN EL SECTOR

Se alerta que esta formación deberá dotar a los trabajadores de conocimientos y estrategias en el tratamiento de asuntos relativos “a alérgenos, primeros auxilios, acogida, cuidados y atención de menores según edad de atención, así como de personas de tercera edad según el puesto que se desempeñe y el colectivo que se atienda pudiendo en su caso, ser previo al inicio de su actividad”.

Despachos de abogados indican que en el artículo 49 del citado convenio se señala que “las partes firmantes del presente Convenio colectivo consideran imprescindible para la mejora de la competitividad de las empresas y la empleabilidad de los trabajadores y trabajadoras del sector, impulsar iniciativas que favorezcan la profesionalización y mejora permanente de la formación en el sector de colectividades (…)”.

Las actividades de formación continua deberán satisfacer los siguientes objetivos: a) promover el desarrollo personal y profesional de los trabajadores y trabajadoras del sector a través del desarrollo, mejora y actualización de sus competencias profesionales, b) contribuir a la eficacia económica mejorando la competitividad de las empresas y la calidad de prestación de servicio y c) contribuir a la formación profesional continua para propiciar el desarrollo y la innovación de la actividad de Restauración Colectiva.

Otros propósitos que debe satisfacer esta formación profesional, son: adaptarse a las transformaciones motivadas por procesos de innovación tecnológica, cambios normativos y situación económica, bajo los criterios de profesionalización y desarrollo de los trabajadores, satisfaciendo sus necesidades de formación profesional, así como la plena universalización de la acción formativa para todo el personal de las empresas.

Las empresas públicas y privadas que desarrollen su gestión en el ámbito de este convenio, deberán impulsar “la formación profesional como responsabilidad de los agentes sociales en el entendimiento de que interesa tanto a la empresa como al trabajador” por lo que tendrán que promover programas formativos, donde se conciba la formación continua y el subsecuente mejoramiento profesional como un derecho y un deber de sus empleados.

TIEMPO PARA LA FORMACIÓN PROFESIONAL

Es por ello que en artículo 50 sobre el Tiempo de Formación, se determina que “las trabajadoras y trabajadores vendrán obligados a desarrollar todas las acciones de formación profesional continua que sean precisas para su función” (…) “asistiendo a cursos monográficos o genéricos, seminarios sobre funciones específicas, etc., que resulten necesarios y se realicen durante su jornada de trabajo”.

Se entiende que los trabajadores deberán disponer un tiempo mínimo 20 horas al año para desarrollar actividades de formación, las cuales podrán ser acumuladas hasta por dos años, en caso de que las necesidades organizativas o funcionales de las empresas, impidan que éstos se dediquen a las mismas.

No obstante, abogados experimentados informan que la Ley del Estatuto de los Trabajadores, en su artículo 23-1-b referente a la Promoción y formación profesional en el trabajo, dispone que los trabajadores tienen derecho a “la adaptación de la jornada ordinaria de trabajo para asistir a cursos de formación profesional”.

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Escrito por 

Despachos de Abogados y Administradores de Fincas MADRID BILBAO BIZKAIA.

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