LA PREJUBILACIÓN

LA PREJUBILACIÓN 

LA PREJUBILACIONRecientemente, sorprendió a la comunidad de Bilbao la información de la apertura de negociaciones entre una importante institución bancaria española y representantes sindicales,
con base en la reestructuración de su red comercial y de sus servicios centrales, lo cual supondrá un ajuste de la plantilla; el cierre del 13% de su red de sucursales, representada por 450 oficinas, y el subsecuente despido de trabajadores.

El plan de transformación anunciado por la transnacional bancaria, que contempla la modernización y ampliación de 350 oficinas al año, prevé garantizar la estabilidad de sus empleados, trasladando a quienes laboran en oficinas pequeñas hacia sucursales de mayor tamaño. Con dicho plan, también se plantea resolver la situación laboral de los trabajadores que no puedan ser trasladados, mediante  “prejubilaciones”, figura que no está contemplada en la legislación española.

Cabe destacar, que la prejubilación describe el estatus de un trabajador que abandona su actividad laboral antes de la edad legal de jubilación, mediante un acuerdo con su contratante,y abogadosquien le retribuye con un porcentaje o la totalidad de su sueldo, desde la fecha de la prejubilación hasta cuando su jubilación se haga efectiva oficialmente. Este acuerdo, por lo general, se produce con la anuencia de los sindicatos y de la Administración pública.

EL PROCESO DE LA PREJUBILACIÓN

Históricamente, la prejubilación toma fuerza en los años 80 del siglo pasado, como un mecanismo no traumático para realizar ajustes en la plantilla de trabajadores de los sectores industriales, inmersos en situaciones económicas precarias o comprometidos con contrataciones colectivas sigilosamente controladas por el Estado. Desde entonces, esta figura se ha popularizado entre las empresas grandes con la justificación de reducir costos, reorganizar sus estructuras o sus procesos.

Como lo advertimos, el prejubilado es una categoría no prevista en el ordenamiento jurídico español y no existe información confiable acerca del número real de trabajadores con este estatus. No obstante, según estimaciones de organizaciones sindicales, esta situación considerada como una fórmula de extinción laboral pactada entre empresa y trabajador, afecta a más de 500.000 personas en España.

Es importante que sepas que la figura “prejubilados”, tampoco existe en la Ley General de Seguridad Social, debido a que al aceptar el finiquito de su vínculo laboral con la empresa a cambio de una compensación o un acuerdo de indemnización que se prorroga en el tiempo y que puede ser del 80 o 100 por ciento de su remuneración, se convierten en desempleados.

PERCEPCIONES SOBRE LA PREJUBILACIÓN

Muchas veces, el trabajador candidato a prejubilación, considera esta figura como una  fórmula mágica para irse a su casa a descansar, mientras recibe su acostumbrada remuneración, cuando la realidad puede ser que la empresa, sujeta a redimensionamiento lo que quiere es “quitárselo de encima”, por considerar que no aporta valor agregado a su productividad, ni a sus nuevos planes de rendimiento.

Para las empresas, la figura de la prejubilación representa compartir los costos de su reestructuración con las arcas públicas, las cuales cofinancian el pago de prestaciones y subsidios a los trabajadores prejubilados, una vez legalizada su jubilación. A su vez, los sindicatos conciben la prejubilación como una disolución de la relación laboral, “no traumática” para la empresa, ni para el trabajador; aun cuando reconocen que es un “despido camuflado”.

Algunos despachos de abogados han expresado que “el limbo jurídico de los prejubilados es, al menos, peligroso”, debido a que un trabajador con este estatus, puede ser llamado a incorporarse a su puesto de labor si la empresa lo considera necesario. Igualmente, el prejubilado no puede desarrollar ninguna actividad laboral durante su período de prejubilación, y está obligado a cumplir con un régimen especial de aportaciones fiscales, que no siempre le favorece.

Muchas empresas privadas valoran la prejubilación como una forma, no sólo de redimensionar sus planes de crecimiento, también de realizar la reevaluación de su  talento humano. En esta oportunidad, le ha correspondido a una institución bancaria explorar esta alternativa  e iniciar conversaciones con los sectores sindicales.

No obstante, habrá que estar muy atentos con la evolución de este anunciado diálogo y, no vendría mal, consultar la opinión de los abogados expertos en la materia.

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Escrito por 

Despachos de Abogados y Administradores de Fincas MADRID BILBAO BIZKAIA.