LOS CONTRATOS

LOS CONTRATOS

Los contratos son acuerdos voluntarios entre dos o más personas, para establecer las normas que regirán su relación con respecto al desarrollo de una actividad o lael contrato ejecución de una acción en cualquier área del desempeño humano y a cuyo cumplimiento están obligadas las partes involucradas, ya que su aceptación genera  derechos y obligaciones para los contratantes  y los terceros involucrados.

Aun cuando los contratos pueden ser verbales, en la actualidad  la mayoría de ellos se formalizan mediante la elaboración de un documento, donde se especifican detalladamente las características de la actividad, el servicio o la gestión a desarrollar por parte de los firmantes, así como las condiciones, el tiempo de desarrollo  y los costos de la actividad a qué se haga referencia en el contrato, entre otros aspectos.

Los objetivos de los contratos, son básicamente: garantizar el fiel cumplimiento de las acciones y gestiones a las cuales se comprometen voluntariamente los firmantes y constituirse en pruebas, en caso de que sea necesario emprender acciones judiciales ante los tribunales, a causa de su incumplimiento por alguna de las partes, ya que su aceptación genera efectos jurídicos.

TIPOS DE CONTRATOS

En relación con su publicidad, los contratos pueden ser públicos cuando se formalizan ante una autoridad, un notario, un registrador público o un juez. Estos acuerdos son autorizados por los funcionarios o empleados públicos, dentro del ámbito de sus competencias, y por lo general,  tienen mayor condición probatoria en los juicios.

También, pueden ser   privados, cuando se otorgan entre las partes contratantes “sin la autorización o la existencia de un fedatario público”, en cuyo caso, las partes firmantes no necesariamente requieren  del asesoramiento profesional para aportarle valor a la escritura pública entre las personas que los suscriben y sus causahabientes.

Igualmente, los contratos pueden ser unilaterales, al generar obligaciones para una de las partes firmantes y bilaterales como expresión de las voluntades de los firmantes a asumir las obligaciones descritas en el documento y a respetar los derechos de cada uno.

Los contratos conmutativos son aquellos en los cuales se consideran como ciertas y definitivas las prestaciones que deben satisfacer las partes, desde el mismo momento en que se realiza  el acto jurídico de su firma, como la compraventa de un carro, un inmueble o un artefacto eléctrico; y los contratos aleatorios surgen cuando la prestación depende de un acontecimiento incierto al momento de aceptar, como la constitución de una sociedad, donde se desconocen los costos reales de la actividad y las ganancias que obtendrán los contratantes.

Asimismo, los contratos instantáneos son aquellos que se satisfacen en el mismo momento en que se firman, ya que su cumplimiento se lleva a cabo en un solo acto. Mientras, los contratos de Tracto Sucesivo se realizan en un periodo determinado y puede extenderse a solicitud de las partes para satisfacer sus necesidades, mediante su conversión en contratos de ejecución continuada, de ejecución periódica o de ejecución intermitente.

Se denominan contratos formales, a aquellos que por ley, deben publicitarse para que sean válidos. “En la legislación se acepta un sistema ecléctico o mixto respecto a las formalidades, porque en principio, se considera que el contrato es consensual, y sólo cuando el legislador imponga determinada formalidad debe cumplirse con ella”. Un ejemplo de este tipo de contratos, es la compraventa de un inmueble, la cual debe otorgarse a través de un registro público.

EL MATRIMONIO Y EL DIVORCIO SON CONTRATOS SOLEMNES

Existen contratos formales solemnes, los cuales además de expresar la manifestación del consentimiento de las partes por un medio específico, requieren de formalización mediante determinados ritos, estipulados por la ley, para producir sus efectos, como el matrimonio o el divorcio, cuyas formalidades se demuestran mediante la realización de un acto ante un notario o un funcionario público.

Igualmente, existen contratos nominados, los cuales están plenamente caracterizados e identificados por leyes generales como el Código Civil español y leyes específicas, como la Ley de Propiedad Horizontal, un ejemplo: es el contrato de arrendamiento.

Para los contratos innominados o atípicos, no existen nombres específicos establecidos en las leyes. Aun cuando sus características no pueden contravenir los derechos fundamentales del ser humano, reconocidos en los instrumentos legales nacionales e internacionales.

Escrito por 

Despachos de Abogados y Administradores de Fincas MADRID BILBAO BIZKAIA.