VIVIENDAS DE ALQUILER

VIVIENDAS DE ALQUILER

España es el país con la tasa más baja de viviendas en alquiler de toda la VIVIENDAS ALQUILERUnión Europea, ya que la cantidad de viviendas  al alquiler destinadas apenas representan el 17% del total de los inmuebles. Por esta razón en el año 2013, se dicta la Ley de Medidas de  Fomento del Mercado de Alquiler de Viviendas, con el propósito de dinamizar el mercado de los inmuebles para alquilar.

Los cambios de carácter tributario y jurídico propuestos en la citada ley, han dado buenos frutos, ya que expertos en la materia consideran que el precio del alquiler de viviendas se seguirá estabilizando en los próximos años, por la extensa oferta de viviendas de alquiler, la alta tasa de desempleo y el incremento del éxodo de parejas españolas de jóvenes a otros países de Europa.

Cada vez más se incrementa la cantidad de parejas jóvenes españolas, que consideran más factible alquilar un inmueble, que obtener créditos hipotecarios para la adquisición de viviendas propias y los propietarios de los inmuebles prefieren alquilar las viviendas ante la imposibilidad de venderlos, aun cuando implique correr el riesgo de toparse con malos inquilinos que incumplen las obligaciones dispuestas en la Ley.

OBLIGACIONES DEL INQUILINO

Por ello, resulta importante hacer una revisión de las obligaciones básicas que debe satisfacer el inquilino, entre las cuales destaca el pago de una fianza legal, equivalente a un mes de renta, la cual podrá ser utilizada por el propietario para reparar los daños ocasionados en la vivienda por parte del arrendatario, luego de solicitar una indemnización ante la institución donde se depositó tal fianza.

Igualmente, el inquilino debe pagar la mensualidad acordada en los plazos estipulados, así como los servicios de suministro de agua, luz y gas, a fin de evitar que el propietario ejerza una acción judicial que le permita rescindir el convenio o contrato de arrendamiento.

Al respecto, la Ley dispone que el propietario puede solicitar el procedimiento de desahucio del inquilino con un mes de impago por parte de éste, solo con presentar un requerimiento notarial o judicial previo. Una vez que el juzgado emite la notificación de recepción del reclamo, el inquilino deberá pagar lo adeudado o presentar  sus alegatos en un plazo de diez días, con el fin de evitar  una sentencia de culminación del alquiler, por parte del tribunal competente.

LA PRORROGA DEL CONTRATO DE ARRENDAMIENTO

En el artículo 9-3 de la Ley de Medidas de Flexibilización y Fomento del Mercado de Viviendas de alquiler se establece que “no procederá la prórroga obligatoria del contrato si, una vez transcurrido el primer año de duración del mismo, el arrendador comunica al arrendatario que tiene necesidad de la vivienda arrendada para destinarla a vivienda permanente para sí”.

Otras causas para rescindir el contrato por parte del propietario, pueden ser: la necesidad de utilizar su inmueble como vivienda para sus familiares en primer grado de consanguinidad, es decir padres o hijos, o para su cónyuge “en los supuestos de sentencia firme de separación, divorcio o nulidad matrimonial”.

Cabe señalar que la culminación del contrato sustentado en las causas antes descritas, deberá realizarse mediante una comunicación escrita dirigida al inquilino con “al menos dos meses de antelación a la fecha en la que la vivienda se vaya a necesitar y el arrendatario estará obligado a entregar la finca arrendada en dicho plazo” a menos de que las partes involucradas dispongan otras condiciones para la entrega.

Condiciones para la ejecución de obras en el inmueble arrendado

Asimismo, el inquilino deberá solicitar autorización al propietario para realizar obras de mejora en el inmueble alquilado, lo cual puede resultar beneficioso para el arrendador, si la obra incrementa el valor de su vivienda, pero es su potestad reconocer la inversión que el arrendado ha realizado o descontarle el importe de la misma de las mensualidades por concepto de alquiler.

A pesar de lo expuesto, no todos los aspectos de la citada Ley benefician a los propietarios  de viviendas destinadas al alquiler, ya que los inquilinos pueden deducirse el importe anual del arrendamiento por vivienda habitual comprobada, en su declaración de renta.

 

Escrito por 

Despachos de Abogados y Administradores de Fincas MADRID BILBAO BIZKAIA.